Situaciones difíciles y complicadas
¿Qué le dices a una persona que le acaban de diagnosticar cáncer?
¿Cuáles son las palabras más apropiadas para la madre que acaba de perder a un hijo por una enfermedad o un accidente terrible?
¿Qué le dices a un hombre que perdió su trabajo, ya no tiene dinero y por más de que sale a buscar no encuentra ninguna oportunidad?
¿Qué se dice a los que han perdido todo en una tragedia?
¿Realmente la gente se escucha cuando habla? ¿Estará consciente de sus palabras?
En general existe una tendencia a decir algo inmediatamente ante cualquier cuestión que se presenta a pesar de que no haya una buena respuesta o un comentario idóneo para compartir. Si bien se busca dar apoyo y expresar cariño, muchas veces por apresurarse a hablar, sólo se llena el vacío que se ha creado al oir noticias duras e imprevistas.
Claro que es difícil decir las palabras adecuadas cuando se escuchan cosas tristes o duras. Actuar con prudencia y sobre todo con sabiduría es una virtud que no se encuentra tan fácilmente, pero ayudaría si uno tratara de pensarr primero lo que está por decir y se fijara si esas mismas palabras serían las que uno quisiera escuchar. Notar si realmente se está aportando algo y si el mensaje es claro, positivo y funcional.
Es probable que si uno utilizara más el sentido común y la prudencia se escucharían menos comentarios como:
· Háblame cuando necesites algo (sabiendo que no lo van a llamar)
· Cuenta con nuestro apoyo (sabiendo que no tienen como apoyar)
· ¿Por qué no buscas algo que hacer?
· ¿Sabés que tu familiar se va a morir?
· Yo conozco a alguien que está peor que tú…
· ¿Ya hablaste con los médicos?
En fin, la lista es muy larga y seguramente en más de una ocasión hasta nosotros mismos hemos dicho alguna de estas frases, que suenan bien y sin embargo no dicen NADA.
La próxima vez que tenga s que orecer tu apoyo o tengas que comentar algo a alguien que la está pasando mal te recomendamos:
1) Piensa bien lo que dices, no hables por hablar
2) Ofrece sólo la ayuda que estés dispuesto a dar. Recuerda que es mejor proponer ayuda concreta y real que dar palabras huecas al aire ¿en qué te ayudo? (¿ Acaso alguien que tiene una situación muy dura sabe cómo lo pueden ayudar?
De nada sirve decir cosas que lejos de ayudar pueden crear más dolor o estrés.
Un buen apretón de manos, un saludo cordial , sincero, una canasta con fruta o una tarjeta pueden ser una gran ayuda. Cuando uno quiere hay muchas cosas que se pueden decir y que pueden aliviar el dolor y mejorar el día de cualquiera.
Así que te recordamos que tu puedes hacer la diferencia en la vida de las personas que te rodean y la están pasado difícil.